Habló el chofer del colectivo de la empresa Azabache que trasladaba al salteño que contrajo COVID-19

Gustavo Barreiro, uno de los choferes que condujo el colectivo donde llegó el trabajador golondrina, afirmó que nunca entraron a Gral. Güemes y que, en medio del viaje, les notificaron sobre la relación de los pasajeros con un caso positivo en Río Negro. Su versión.

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Siguen las repercusiones tras el cuarto caso positivo de coronavirus confirmado en la Provincia de Salta, que se registró en un trabajador golondrina que llegó la semana pasada desde Río Negro, aparentemente en una situación irregular. Tanto el paciente, como otros pasajeros que venían un colectivo con dos choferes y su dueño, quedaron aislados en el hospital Papa Francisco.

Quien habló al respecto fue uno de los choferes que conducía el rodado de la empresa Azabache que trajo al trabajador hacía la provincia. Gustavo Barreiro es su nombre, quien en diálogo con FM Aries señaló los detalles de lo ocurrido desde que partieron el sur argentino hacia Salta.

“Antes de cargar a los pasajeros, se les pidió la ficha médica y declaración jurada, si las tienen pueden viajar, estaba todo bien”, indicó el chofer en primer lugar quien agregó: “En Santiago del Estero nos llaman de Río Negro, del Sindicato de la Fruta, diciendo que viajaban dos personas que habían tenido contacto estrecho con alguien que tuvo COVID-19“.

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Ante esto “mi jefe aplicó el protocolo de emergencia llamando a las localidades donde bajábamos la gente diciendo que tengan los cuidados necesarios”. Así, tras dejar un pasajero en Tucumán, emprendimos el rumbo para Salta donde “nos esperaron en el peaje de Cabeza de Buey”.

En ese punto, Barreiro afirmó: “en General Güemes no paramos, directamente fuimos detenidos en Cabeza de Buey, no entramos en Güemes, solamente bajamos una persona en Tucumán”.

Irregularidades

Con respecto a los dos pasajeros que viajaban de forma irregular, el chofer señaló que ellos bajaron la lista de pasajeros de internet, pero cuando la misma cierra tienen un marco de dos horas para hacer modificaciones. Habría sido en ese tiempo cuando los dos pasajeros compraron sus pasajes. “Fue cuando los incluyeron en ‘observaciones’ y no aparecen en la lista”, justificó el chofer.


“No sabíamos que habían tenido contacto con una persona con COVID-19, sino no los dejaban subir”


En medio de la conmoción por el cuarto caso y su contexto, Barreiro se defendió: “No tengo la culpa, no estábamos enterados de nada, sino ni los subo, teníamos más viajes para hacer hacia Salta y Jujuy, teníamos que volver para seguir haciendo viajes, pero esto nos mató”, concluyó.