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INFLACION: El pollo aumentó hasta un 50 por ciento

1 DE ABRIL 2019 - 02:23 Alcanzó una suba de hasta un 80 por ciento. Advierten que bajaron las ventas.

Silvia Noviasky

Comerciantes señalan que el consumo de pollo bajó. JAVIER CORBALAN


Los incesantes aumentos en la canasta básica ahora alcanzaron al pollo. Su precio de costo trepó hasta un 80 por ciento en las últimas semanas, aunque luego de tocar un techo tuvo una baja y quedó en un 50 por ciento más con respecto a fines de 2018.
Comerciantes advierten sobre la inestabilidad en los valores y denuncian que eso perjudica el negocio. Aseguran que las mermas en las ventas alcanzarían hasta un 30 por ciento.
Ante la crisis, el pollo se alzó como la opción para reemplazar el alimento favorito de los argentinos: la carne roja. Sin embargo, en este comienzo de año la inflación logró que también el pollo se encarezca.
En diciembre, la bolsa de 20 kilos de pollo estaba a mil pesos, luego fue acumulando distintos aumentos hasta llegar a su pico máximo unos días atrás, registrando un costo de entre 1.700 y hasta 1.800 pesos, es decir, un 80 por ciento más. Pero en los últimos días tuvo una baja y quedó en 1.500 pesos aproximadamente. El mayor incremento se registró en el último mes. "En un mes tuvo 4 subas y, en una semana, subió dos veces", resaltó Carlos Ramos, comerciante con más de 30 años de experiencia en el rubro.
"A la mañana comprabas a un precio y al mediodía ya tenías otro precio. Yo estoy hace 11 años en el negocio y nunca había visto esto", advirtió preocupado Facundo Figueroa desde detrás del mostrador de su pollería en el barrio San Carlos.
La inestabilidad en los precios provocó que el kilo de pollo de granja llegue a figurar en los carteles a 120 pesos. Ahora está entre 90 a 110 pesos. "A mediados de febrero estaba a $80", destacó Claudio Baccarini. En un relevamiento entre diferentes pollerías, se registró un aumento de alrededor del 35 por ciento en el kilo.
Las supremas listas para ser cocinadas, el producto estrella de las pollerías, son las que más aumentaron. Carlos Ramos tenía en su negocio de la calle Bélgica a 130 pesos el kilo de milanesas de pollo. Con las últimas subas, el valor quedó en 185 pesos, un 40 por ciento más.
Los comerciantes intentan absorber los pequeños aumentos y mantener los precios, pero tuvieron que ceder ante las últimas subas. "Desde mediados de febrero a la fecha debe haber aumentado diez veces. Fueron aumentos de 1 peso por kilo, hasta los últimos, de seis pesos por kilo. A los aumentos de 1, 2 pesos por kilo los afrontamos nosotros, pero a los últimos se los trasladamos al cliente", lamentó Baccarini.
Todos los comerciantes coincidieron en algo: las ventas bajaron y el más osado se animó a hablar de un 30 por ciento de merma. "Con la misma clientela recaudamos menos. Cuando estaba más barato, ganaba más porque la gente compraba más. Ellos gastan menos con nosotros y yo gasto menos yendo a otro comercio. Uno cuida el peso, nos pasa a todos", agregó Baccarini.
Los hábitos de consumo cambiaron, no solo en los montos sino también en los productos que se llevan, ya que prefieren los que son más baratos y de mayor rendimiento. "Se consume lo que es más barato, como las alas y el menudo. A la hora de abrir el negocio ya no tengo nada. Los comentarios son de terror, gente que lleva el puchero para hacer el guiso. No es que están llevando para el perro, sino para comer en el día", advirtió Ramos. "Esto está tremendamente complicado y va a explotar en algún momento. Esto no se puede sostener", advirtió el comerciante.
"Yo antes hacía quedar la caja de 7 pollos que son grandes, pero ahora hago quedar de 9, que son más chicos. Un pollo grande te sale 280 pesos y uno chiquito 200. La gente ve eso y dice: por lo menos me estoy llevando un pollo", indicó Figueroa.
"Cuando comenzamos hace 2 años, la caja de pollo salía $600. Ahora, en una semana, la caja pasó de 1.000 a 1.600", resaltó Francisco Choque entre el humo de sus parrillas. El joven destacó que de 200 pesos por un pollo con guarnición pasó a cobrar 300. "La gente se asusta cuando les decís el precio, se queda mirando, pero termina comprando. Otros, si no, se llevan la mitad a 170 pesos, con pechuga y pata", agregó.

También la leche
En los últimos días, la leche también registró un aumento. De un promedio de entre 32 y 35 pesos, el costo llegó a los 46 pesos y, en las de primera marca, el precio superó la línea de los 50 pesos. Las marcas locales también incrementaron sus precios, aunque en menor medida. CoSalta por ejemplo, le sugiere a sus revendedores ofrecer el litro de leche a 42 pesos. “Pasó de 30 a 35 y ahora subió a 42”, indicó el comerciante Ramón Amaya. 
“La Mu pasó de 35 a 38”, señaló José Nieva. “La gente ya está resignada, si puede comprar la compra”, advirtió el comerciante.


Fuente: EL TRIBUNO DE SALTA EDICIÓN DIGITAL 

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