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ANOREXIA: “Se apagaron mi cuerpo y mi cerebro”

“Se apagaron mi cuerpo y mi cerebro”, terminó con anorexia por comer solo brócoli y gaseosas light

Sacha Reeve, de 25 años, llegó a pesar menos de 35 kilos a causa de una dieta que contemplaba solo brócoli y gaseosas. Cómo logró salir de la anorexia.

“Se apagó mi cuerpo y mi cerebro”, terminó con anorexia por comer solo brócoli y gaseosas light
La estudiante de drama Sacha Reeve, de 25 años, empezó a saltearse comidas a los 15, se sentía sentía gorda y atrapada en su propio cuerpo. Comía solo brócoli y Pepsi Max, situación que la hizo caer en la anorexia. Llegó a pesar 35.8 kilos.

En la escuela secundaria, comenzó a tirar sus almuerzos. Durante los siguientes nueve años, su ingesta diaria se redujo a un bowl pequeño de brócoli al vapor o verduras, un paquete de cigarrillos y media lata de Pepsi Max. Un total de menos de 150 calorías por día.

Sacha no entendía por qué estaba allí, creyendo que no estaba lo suficientemente enferma como para estar allí y le rogó a su madre que la llevara a su casa, pero su madre no podía soportar el pensamiento.

Estuvo durante más de una semana internada en un hospital para trastornos de la alimentación que solo tenía cuatro camas disponibles. Su médico le tomó la presión arterial y la remitió a un especialista del corazón, la enviaron a la unidad de cuidados intensivos, donde le dijeron que su corazón estaba fallando.

La recuperación fue larga para Sacha, que tuvo que ser tratada durante un año para trabajar en su peso y salud mental. No podía hablar, leer ni escribir, incluso tampoco lograba identificar los rostros de las personas que estaban con ella.


Después de unos meses de tratamiento, comenzó a dedicar su tiempo a comer tres comidas al día y a dejar el gimnasio, logró mejorar su salud y alcanzar un peso saludable de 60.7 kg. “Comenzó en la escuela secundaria, diría yo. Comencé a tirar mis almuerzos. Al terminar la escuela, se intensificó bastante rápido y luego se quedó por mucho tiempo “.

A eso, añadió: “Pensé y sentí que era un completo y absoluto desperdicio de espacio y que no valía nada en absoluto. Yodavía sigo luchando con ese pensamiento hasta el día de hoy. Tener anorexia es como si fueras dos personas diferentes; la enfermedad es una sola persona y luego estás vos, la verdadera esencia de quién sos y, a medida que empeora, la anorexia se vuelve más fuerte y la lucha es tan ridículamente difícil de combatir en tu mente que te rendís “.
 
Sacha ahora está orgullosa de su cuerpo. “Nunca tuve sobrepeso, creo que para mí provino de mi sistema de creencias interno que había creado sobre mí misma, que es un tema bastante difícil de abordar”.

FUENTE: THE SUN

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