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MARIPOSAS BLANCAS: ¿Por qué los pirpintos invadieron la ciudad?



Un biólogo explica las causas detrás de un fenómeno que se repite cada año con diferente intensidad.
En pocos días la ciudad se llenó de mariposas blancas, una de las casi 500 especies de la región y que es habitual en el noroeste argentino durante el verano. Sin embargo, este año su presencia tuvo una intensidad particular debido a las condiciones favorables que se dieron para su reproducción.
Las Ascia monuste, conocidas como "pirpintos" en el chaco salteño, son una familia de mariposas blancas y, como todas las mariposas, su presencia o su ausencia dan cuenta de la situación general del medio ambiente.
En una charla con LA GACETA SALTA, el biólogo Flavio Moschione explica que el pirpinto hace migraciones o desplazamientos más o menos cortos todos los años.
"En algunos años en particular, con condiciones favorales, las larvas sobreviven más tiempo y hacen más notables los movimientos y desplazamientos que hacen", cuenta y agrega que estas migraciones en mangas son normales y pueden llegar a suceder hasta por cientos de kilómetros, en algunos casos llegan hasta la Patagonia.
"Hoy en día, por los cambios ambientales y de usos del suelo, no es tan frecuente que llegen estas nubes grandes de mariposas, pero siguen haciendo desplazamientos", señala Moschione y dice que su presencia es un indicador favorable. "Si estos fenómenos se dan es porque no hay fumigaciones generales que las estén abatiendo. Que sigan ocurriendo quiere decir que el NOA está en mejores condiciones que otras zonas más modificadas".
Los pirpintos se alimentan de plantas típicas de la región chaqueña y también con plantas de la familia de las capparaceae. "También está muy emparentada con las crucíferas como el repollo o el coliflor, por eso le dicen pirpinto de la col. Las mariposas son bastante especialistas y se alimentan de algunas especies o familias solamente", dice el biólogo.
Entre los beneficios de su presencia está además la de proveer alimento a las nuevas camadas de aves que por esta época están en plena cría de polluelos. "Ahora está apareciendo la generación más abundante. Las oruguitas pueden estar unos tres o cuatro meses en estado de oruga y de la crisálida nace la mariposa que vive menos de un mes, se reproduce y luego viene una generación menos abundante. Son ciclos de entre tres y seis meses, de acuerdo a las condiciones climáticas", agrega.
"Las cuestiones climáticas o de humedad favorecen su propagación, o como el caso de este año que no hubo heladas, son factores que hacen que algunas poblaciones tengan más exito y produzcan estos enjambres... Es una muestra de la naturaleza que nos indica que todavia somos parte de ella, que estamos en un ambiente con sus pulsos y ciclos. No tiene connotaciones emocionales, pero es un fenómeno bastante grato", concluye.

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