¿Por qué en Argentina no hay huracanes?




Los huracanes son tormentas violentas que provocan lluvias torrenciales, vientos, crecidas de río y mareas.
Este fenómeno también se conoce bajo el nombre de «tifón», pero el nombre científico es «ciclón tropical»y se forma bajo condiciones muy específicas. Es por esto que no hay presencia de huracanes en cualquier parte del mundo.

Cuáles son las condiciones para que se forme un huracán

El combustible de los huracanes es el aire húmedo y cálido. Únicamente se forman sobre océanos tropicales -de agua cálida-, en la zona cercana al Ecuador, pero nunca en el Ecuador mismo. Generalmente, se forman entre los 5º y los 15º de latitud, y su desplazamiento se da hacia los polos. 
La temperatura en la superficie de estos océanos tropicales es mayor o igual a 26/27°C, superior a la de las costas argentinas. La calidez del Atlántico Sur es inferior a la del norte, por lo que no resulta suficiente para que se desarrolle este fenómeno atmosférico.
La combinación de una alta humedad y viento cálido que se da en las zona de océanos tropicales, permite la evaporación, la elevación del aire y que se forme una especie de espiral que gira sobre su centro (ojo del huracán). De acuerdo a la NASA, los ciclones tropicales son las tormentas más grandes y violentas de la Tierra.
imagen Huracán Patricia

El efecto Coriolis

Recordemos que la rotación de la Tierra incide sobre los sistemas climáticos. Se conoce como efecto Coriolis a esta fuerza, que actúa de manera opuesta en el hemisferio norte y en el sur.
En el caso del norte, los sistemas de baja presión (como es el caso del huracán) gira hacia el lado izquierdo y los de baja presión, hacia la derecha. Lo inverso se da en el sur. 
Por otro lado, un huracán no se genera cerca de la costa de un continente porque necesita de una amplia zona de océano para tomar fuerza (algo así como tomar carrera). De lo contrario, no dispondría de tiempo suficiente para formarse. De hecho, cuando tocan tierra firme tienden a debilitarse porque el aporte de humedad se reduce, y lo mismo ocurre con los océanos de menor temperatura.
Como el efecto Coriolis tiene a virar hacia la izquierda a un huracán, si miramos el mapa, son específicas las zonas que cuentan con un espacio de mar hacia el oeste suficiente para que se forme, tome fuerza y sus vientos alcancen determinada intensidad.
Y son, justamente, las conocidas como «zonas peligrosas»: desde Hawai a Micronesia, la zona de Madagascar, la costa de áfrica, el Mar Caribe, siempre en el sector oeste.

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