No a los despidos: En pie de lucha, Trabajadores del Ingenio San Isidro van al paro



Ante los embates del ingenio San Isidro a los obreros del azúcar de Campo Santo, estos emitieron un comunicado llamando a los pueblos del valle de Siancas a defender los derechos de los trabajadores para no afectar las economías de las ciudades del departamento de Gral. Güemes. (F.H.)
Los trabajadores azucareros del ingenio San Isidro denuncian que la compañía está realizando una nueva avanzada para deshacerse de 60 puestos de trabajo. Ante ello, en plena negociación paritaria abierta, desde el Soeasi (Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar de San Isidro) emitieron un comunicado solicitando al pueblo de Campo Santo tanto como al departamento de General Güemes, que los acompañen en su lucha de resistencia. El planteo es elemental: los representantes de los trabajadores aseguran que todos sus gastos los realizan en el pueblo y la zona, si se remite su robustez económica también se resentirá todo el lugar.
No sólo están abocados a impedir la pérdida de fuentes laborales sino que también están decididos a no cobrar salarios de miseria. De igual manera, la tozudez empresarial que caracteriza a las firmas trasnacionales que operan en la zafra norteña hace presumir que resultados agoreros. Igual que en El Tabacal, el otro gran ingenio de Salta, los propietarios gustan de atirantar la dignidad de los trabajadores al máximo posible, intentando quebrarlos moralmente para que la introducción de mecanismos de superexplotación sean vistos como males menores, miserias de lo posible.
En 2014 y 2015 la patronal del ingenio San Isidro, la multinacional Gloria, aguó dos intentonas de recortar el plantel de trabajadores. De acuerdo a lo que rememora el Soeasi, en aquel momento la compañía pretendió acabar con una centena de empleados en la calle, lo cual fue impedido por la movilización de los trabajadores, acompañada por el beneplácito popular. Los lugareños, más propensos a la empatía y la reciprocidad que los individuos citadinos, acompañaron las medidas de fuerza sin jamás confundir al enemigo de los intereses comunitarios, la rapiña del capitalismo sin fronteras.
El documento difundido por el Soeasi esta semana dice expresamente: “Los obreros del ingenio San Isidro sufrimos un nuevo ataque por parte de la patronal. Al no convocar a 30 compañeros temporarios, a otros 20 bajo contratos eventuales y al negarse a cubrir 10 vacantes por jubilaciones y fallecimientos, vemos con claridad que pretenden eliminar esos puestos 60 puestos de trabajo”.
Delatan que la empresa, con las artimañas propias de aquellas firmas que por su ingente capital tienen margen para especular con la desmoralización de los que no tienen más arma de combate que ellos mismos, aun a costa de perder utilidades, está realizando frenos a la producción para desdibujar el potencial de las huelgas que pudieran hacer los trabajadores. Los conocidos lock-out patronales son maniobras de los proyectos capitalistas a los que uno, dos, tres y demás millones perdidos por frenar la maquinaria productiva no les mella su privilegiada posición de inversores. Cada vez que los trabajadores anuncian una huelga, la gerencia resuelve cerrar la planta durante esa jornada.
El ingenio San Isidro de la multinacional Gloria es una de las industrias del rubro que mayor bioetanol produce. Tal cosa ha resultado en una variante combustible económica y pretendidamente menos nociva para el ambiente, por lo tanto, el bioetanol es promocionado inclusive por los más inescrupulosos en eso que llaman afán de lucro. El Gobierno de la Nación le ha otorgado importancia a través del Plan Belgrano, que expresamente afirma la relevancia de potenciar la elaboración y venta del derivado de la caña. El proceso para generar el combustible está subsidiado por el estado.
Paralelamente con esa situación promisoria, el documento del sindicato indica que la empresa recientemente erogó 90 millones de pesos en adquisición de nueva maquinaria. Pese a esos síntomas de solvencia económica, pretenden otorgar un 18% de aumento salarial y reabrir negociaciones recién en 2019. Los manifestantes, por su parte, solicitan que sus salarios trepen a 23 mil pesos. Realizarán paros con asistencia a los lugares de trabajo los próximos días 6,10,13 y 17 de julio.
Fuente: http://www.cuartopodersalta.com.ar

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