A 41 años: Guemenses y Autoridades recordaron la Masacre de Palomitas.



Fernando Pequeño Ragone, asistió al acto en homenaje a los presos salteños y un jujeño que fueron asesinados en un traslado de cárceles durante la dictadura militar.  "Es necesario mantener la memoria del pueblo", señaló la intendente Fernández.

El sencillo y humilde homenajes se desarrollaron, recordo a los 12 presos fusilados en la denominada Masacre de Palomitas, ocurrida el 6 de julio de 1976, sobre la ruta Nacional 34/9 ubicado a 18 kilómetros de la ciudad de General Güemes,  donde se pretende levantar el Parque de la Memoria. 
Estuvo presente Fernando Pequeño, nieto del ex gobernador desaparecido Miguel Ragone, quien durante su alocución reafirmó el compromiso y el acompañamiento del Gobierno provincial con los familiares de los desaparecidos.

En tanto la intendente de la ciudad de General Güemes, expresó que “estos actos recordatorios sirven para reafirmar el compromiso con la verdad y la memoria”.
El acto recordatorio se  desarrollaron en el kilómetro 1.544, donde hace treinta años fueron fusilados once presos salteños y un jujeño que supuestamente eran trasladados a un penal cordobés, ante la inminencia de un presunto motín en la cárcel salteña. 
 En ese paraje, que está en el de la ruta nacional 34/9, se plantaron 12 árboles para recordar a las víctimas, donde se espera la construcción del Parque de la Memoria en el lugar. 
La causa de Palomitas fue reabierta en 2002, por la insistencia legal de familiares de los masacrados y organismos de derechos humanos. 

Los detenidos por este hecho son el jefe del Ejército en Salta, Carlos Alberto Mulhall; el soldado Hugo Espeche; y el jefe de la Policía en 1976, Miguel Gentil, todos con prisión domiciliaria.

Esto pasó el 6 de julio de 1976

La historia no empieza con el golpe de Estado, sino antes, con la intervención de Salta, ordenada por la presidenta Isabel de Perón al gobernador salteño Miguel Ragone. “Al gobierno de Ragone se lo acusaba de marxista, de zurdo”, explica a LA GACETA Blanca Lescano, incansable luchadora por los derechos humanos. Ragone desapareció el 11 de marzo de 1976, días antes del golpe. Los que fueron masacraron en palomitas, meses después, ya estaban presos. Habían sido encarcelados por su militancia social, política. “Con la intervención se llenaron las cárceles de Salta. Iban organismo por organismo, incluyendo a la Universidad Nacional, deteniendo gente”, recuerda Lescano y añade: los que iban eran los de la Triple A y la policía. Una de las asesinadas en Palomitas fue María del Carmen Alonso, sobrina de Ragone. “Cuando le intervinieron la provincia él le dijo a su sobrina “Chicha” Alonso que se entregara porque le habían dicho que donde la encontraran la iban a matar. Entonces es preferible que estés presa, le dijo Ragone”, cuenta Lezcano. 

Hay otras historias particulares sobre los detenidos. Celia Raquel Leonard de Ávila dio a luz a su cuarta hija en el penal de Villa las Rosas. Antes de salir del penal ese seis de Julio, logró entregar la bebé a su hermana, que también estaba detenida.

Rodolfo Usinger y María Amarú Luque se casaron dentro del penal. 

Villa las Rosas fue el último lugar donde se los vio con vida. El seis de julio de 1976, siete presos fueron sacados con la excusa de un supuesto traslado a Tucumán. Los subieron a una camioneta. Luego se sumaron cuatro presos de Jujuy. Cerca de General Güemes los obligaron a descender y los fusilaron. 

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