Un maestro celebró el acto del 25 de Mayo con el único alumno que pudo asistir



Un solitario alumno, que tuvo que oficiar de abanderado dada la situación, fue el único asistente escolar del singular acto del 25 de Mayo que se celebró en la exescuela Nº 29 del paraje de Palma Mota, a unos 47 kilómetros al norte de Pozo del Tigre.
Esta situación se dio el miércoles 24 en el mencionado paraje, donde funciona el anexo 1 de la Escuela Nº 9 de Pozo del Tigre, y donde circunstancialmente un cronista de La Mañana fue parte del reducido público que asistió a la ceremonia para festejar la fecha patria.
 
Además de esta curiosa situación, un hecho llamativo fue la ausencia de la Bandera Nacional durante el acto, por lo que una Bandera de la Provincia fue la que presidió la breve ceremonia escolar.
 
El acto contó con un público inesperado, ya que en la misma jornada se celebraba el día de María Auxiliadora, y un grupo de fieles que se encontraba en la capilla ubicada enfrente de la escuelita se acercó para participar de la ceremonia escolar.
 
El docente de grado Sergio Ortiz, explicó a La Mañana que la matrícula de la escuela es de seis alumnos en total, y justificó la ausencia de cinco de ellos en el hecho de que “viven lejos, el tiempo está feo y los caminos están en mal estado por las últimas lluvias”. 
 
El maestro formuló un agradecimiento a todos los presentes, y comentó que una vez finalizado el acto se trasladarían todos a participar de los festejos patronales del paraje en la pequeña capilla que se levantó en el lugar producto del trabajo solidario de los vecinos y la ayuda de personas de la capital provincial, devotos todos de María Auxiliadora.
 
Entre los asistentes estuvo el cura párroco de la iglesia de Pozo del Tigre, el sacerdote Mario Bellini.
Sacrificio
 
Dijo que trata de estar siempre en la escuela en los días de clases porque los chicos hacen mucho sacrificio para llegar hasta el lugar. “Los chicos viven lejos, algunos vienen desde 8 ó 10 kilómetros y si el maestro no está tienen que volver a sus casas. La mayoría viene a pie desde sus casas y alguno tiene bicicleta”, señaló.
Ortiz también manifestó que en esa escuela no hay horarios rígidos, porque la distancia es grande y cuesta llegar, a veces por las lluvias. “Los chicos llegan entre las 8 y las 9, y tenemos clases hasta las 12 y a veces hasta las 1. Acá no hay horarios, terminamos las tareas y nos vamos todos a comer en el comedor que atiende la señora Andrea, que siempre está predispuesta con todos”, destacó.

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