Persiste la aflicción por la traza de la Ruta Nacional 34



La intendente gestionará un ensanchamiento de la actual. Fantasmas de la depresión de fines de los 90 rondan la ciudad.  

Por Sergio Tapia - Flavio Palacios
Luego de que el director del Plan Belgrano, José Cano, diera a conocer la existencia de un estudio previo para construir una autopista de circunvalación de la ruta nacional 34 a la altura del tramo que atraviesa la ciudad de General Güemes, se generó una gran preocupación en el sector del comercio local, al considerar este desvío como una potencial causa para una posible depresión y castigo a la ciudad tal como ocurrió hace 20 años.
Según lo informado por Cano en esa oportunidad, para lograr una descompresión del tránsito vehicular, en especial del tránsito pesado sobre la 34 en el tramo que atraviesa la ciudad de Güemes, se planificó un “bypass” o ruta alternativa, cuyo nacimiento sería cerca del río Mojotoro, en Torzalito, desviándose hacia el este por detrás de los barrios 1 de Mayo y Nueva Esperanza, o hacia el oeste, atravesando unos veinte kilómetros por territorio de Campo Santo y El Bordo.
En ambos casos se prevé que esa variante retome el trazado actual de la 34 cerca del puesto de control del río Las Pavas, en el límite interprovincial con la vecina Jujuy.
 Si bien esto traería más seguridad a la población, algo que se viene reclamando desde hace tiempo desde distintos sectores, los daños colaterales podrían ser mucho más perjudiciales, según consideraron los propios güemenses, pensando en el movimiento que genera la cantidad de camiones que pernoctan y consumen bienes y servicios en la ciudad.
Con esta preocupación y la presión planteada por el sector comercial al Ejecutivo municipal, la intendenta Alejandra Fernández mantuvo una reunión con el ingeniero Jorge Plascencia de la Dirección Nacional de Vialidad.
“Me reuní para conocer en primera persona sobre lo que se está por realizar como variantes a la altura de nuestra ciudad, y pude interiorizarme de todo lo relacionado con este problema. Quiero llevar tranquilidad a la población de que todavía no hay nada concreto. Estamos en foja cero en ese sentido. Es verdad que se estuvo realizando un estudio para ver cómo solucionar el problema de la ruta 34, que está en muy mal estado. Pero eso no quiere decir que haya algo ya decidido. Por eso aún no se hizo ningún proyecto”.
“Nosotros, como Municipalidad, le hicimos la propuesta de trabajar en un proyecto que vamos a realizar con nuestros profesionales y hacérsela llegar a Vialidad. Les pareció que era una muy buena idea. Nosotros lo que vamos a buscar es un ensanchamiento y una mejora de la actual traza de la ruta 34 y que no haya desvíos que puedan dejar aislada a la ciudad”, manifestó la mandataria.
También anticipó que en agosto se convocaría a una audiencia pública para que toda la ciudadanía pueda expresar sus prioridades y necesidades sobre el futuro trazado o proyecto de la ruta nacional 34 a la altura de Güemes.

Alerta de comerciantes
A pesar de este anuncio, desde el sector empresarial se mantiene una alerta sobre la situación planteada. Por esa razón los comerciantes locales llevaron a cabo una reunión en las instalaciones del hotel Alto El Camino, a la cual invitaron a algunas autoridades legislativas del departamento.
Si bien los asistentes no quisieron dar a conocer los planteamientos realizados, se pudo saber que estos están relacionados con la posibilidad de que desde el Gobierno nacional ya tengan definido lo que va a pasar con la ruta y, simplemente, no lo quieran dar a conocer para evitar conflictos sociales.
Los cierto es que cada vez son más fuertes los rumores acerca de que la decisión de Nación es sacar la traza de la nueva ruta nacional 34 de los ejidos urbanos de Metán y Güemes, en el caso de Salta.

Recuerdos del futuro”
El título de la famosa saga fílmica muy bien podría aplicarse en el caso de Güemes. Los vecinos del Valle de Siancas tienen muy a flor de piel todavía las desastrosas circunstancias en que quedó sumida la economía de la otrora pujante ciudad cuando durante la presidencia de Carlos Menem se privatizaron los ferrocarriles y los enormes talleres cabecera del ramal que va a Salta quedaron totalmente desmantelados, cientos de exferroviarios sin ingresos con qué mantener a sus familias y hasta literalmente en la calle porque vivían en casas de la empresa estatal y tuvieron que desalojarlas. 
Pocos años después se fundió la otra gran empresa que sostenía la economía departamental, como fue la desaparición del ingenio San Isidro. Otra vez cientos de familias quedaron en la calle porque vivían en terrenos de la fallida empresa y tuvieron que abandonarlos.
Para paliar la situación fueron expropiadas algunas hectáreas del latifundio y así se crearon varios asentamientos que aún hoy pretenden ser barrios.
Campo Santo apenas pudo sobrevivir gracias al empuje de sus tabacaleros y horticultores.
Cabe recordar que ya en la década del 80, el departamento sufrió un primer golpe, cuando la fábrica de cementos Minetti se trasladó desde El Bordo a Jujuy. 
Hasta hoy, ese pueblo no pudo recuperarse.

Fuente: El Tribuno.info/salta

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