MILAGRO EN EMBARCACIÓN UN ABUELO SALVADO POR SU PERRO

Cuando los bomberos rastrillaban el lugar debajo de un sol abrasador y una temperatura que a esa hora ya superaba los 45 grados, encontraron a Simón, un perro labrador que desesperado y con sus últimas fuerzas, ladraba, lloraba y movía la cola, mientras corría de un lado a otro. El jefe del cuerpo de bomberos lo reconoció enseguida, entonces lo siguió y se encontró con el anciano de 80 años al que buscaban desde el día anterior, desmayado y deshidratado, en medio de unos yuyales. Simón se veía también deshidratado y agitado pero firme con la fidelidad propia de quien le hace honor a su condición de "mejor amigo del hombre". Simón nunca se alejó de su amo que padece alzheimer y que aparentemente se descompensó durante su caminata con el perro.
El domingo 25 y el lunes 26 se registraron en el norte de la provincia temperaturas que superaron los 46 grados; como lo recordó Sebastián "Dito" Reinoso, el jefe de los bomberos voluntarios de EMBARCACIÓN, "don Juan Pedro había salido con Simón cuando bajó el sol, cerca de las 7 de la tarde. Siempre salían a caminar pero volvían a la noche. Como no regresó, su hijo se fue a la comisaría, nos avisó a nosotros (los bomberos) y avisó por los medios de comunicación cómo estaba vestido su padre. Se esperó toda la noche que regresaran pero no hubo novedades; mientras los medios locales seguían alertando sobre la desaparición de don Aráoz, nos fuimos a buscarlo".
Los bomberos y personal policial recorrieron los barrios y llegaron hasta la ruta nacional 34, una de las zonas de mayor riesgos dado el intenso tránsito en Embarcación. Algunos temían lo peor: que don Aráoz haya sido arrollado por algún vehículo. Pero no había señales de ningún accidente de manera que la búsqueda continuó por varias horas.
Cerca del mediodía, en inmediaciones del barrio Eva Perón -ubicado en dirección al acceso sur de Embarcación- los bomberos se internaron hacia un camino lateral que la Dirección Nacional de Vialidad había abierto como paso alternativo a la ruta, por unas reparaciones que estaban realizando sobre la ruta nacional 34. "Ahí alcanzamos a verlo a Simon (el labrador compañero inseparable de don Aráoz) que salió de entre medio de unos yuyales. Lo reconocimos enseguida porque es amigo; viven muy cerca del cuartel y siempre va a visitarnos, juega con otros perritos que ya se quedaron en el cuartel", dijo Reinoso.
Simón estaba con los signos propios de la deshidratación, "lo ví muy flaquito, agitado pero no dejaba de llorar, de correr hasta el lugar donde su compañero yacía deshidratado y sin conocimiento", describió, profundamente conmovido.
El perro presentaba un cuadro de deshidratación pero gracias a su resistencia y valor, pudieron rescatar a su amigo a tiempo. "Yo creo que si pasaban un par de horas más no hubieran resistido porque el calor era terrible", especuló Reinoso, quién desde hacía horas buscaba infructuosamente a don Juan Pedro Aráoz, el octogenario enfermo que se había ausentado de su casa ubicada precisamente al lado del cuerpo de bomberos, acompañado de su perro labrador, Simón.
UN RESCATE INOLVIDABLE
Los bomberos hallaron a don Aráoz y lo trasladaron hacia el hospital local para su control. A Simón, lo cargaron en la camioneta para asistirlo. "Sinceramente creo que no hubieran resistido mucho más. Gracias a Dios Aráoz salió con su compañero, ya que padece de Alzheimer y por eso seguramente al intentar regresar a su casa como siempre lo hacía se perdió y no supo volver", describió el jefe del cuerpo de bomberos de Embarcación. Simón y don Aráoz ya están recuperados.
Fuente: Diario El Tribuno - Salta

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