CUMPLE 33 AÑOS "CHICO" EL CABALLO AMIGO DE LOS NIÑOS DEL PUEBLO.



El caballo fue el mejor amigo de los niños gemenses por tres generaciones por su docilidad.


Gral. Guemes: Con un andar cansino de movimientos cuidados, a paso lento porque el trote hace tiempo que pasó a ser un recuerdo, "Chico", un dócil caballo de tiro, se apresta a recibir sus 33 años junto a todos sus amigos.
Llegó a la familia Burgos cuando solo contaba con 3 años y ya había perdido un ojo. Algunos dijeron que por culpa de una pedrada, pero a pesar de esta deficiencia visual Chico, nombre que le impusieron los niños del barrio Los Olivos, ya era muy dócil, se mostraba muy sociable y no le temía a las personas, parecía que disfrutaba con su presencia.
En aquella época era fuerte y muy rápido, tanto, que ganó varias competencias cuadreras en la zona. "Solo se debía tener el cuidado de poner a sus oponentes del lado del ojo que tenía visión", cuentan sus propietarios con orgullo.
Por su docilidad, los niños se comenzaron a acercar al caballo sin temor alguno.
Así, la mayoría de los chicos del barrio aprendieron a montar en su lomo.
Y pronto nomás ganó gran protagonismo participando en los actos de las escuelas. Fue el caballo Gemes, el de San Martín, también el de algún nativo y hasta el protagonista de alguna leyenda.
"Era y es tan tranquilo que podía ingresar al patio de algún establecimiento educativo lleno de niños, docentes y padres sin causar ningún problema", acotaron los Burgos.
Además, "Chico participó de un par de cortometrajes, de publicidades locales y de acontecimientos sociales, siendo el caballo de un sulky en casamientos, etcétera", comentó el profesor Jesús Burgos, quien desde muy pequeño lo montó y lo cuidó.
"Varios matrimonios usaron un coche de plaza tirado por Chico, una forma muy campestre de celebrar una boda. Pero lo más importante es que sin saberlo, hicimos equinoterapia con algunos alumnos de la escuela Julio Cinttioni", rememoró Jesús.
"A él lo llevé a la escuela de niños especiales de General Gemes porque eran muy mansito y aprovechaba para hacerlos pasear a los niños discapacitados en su lomo, al paso. Era maravilloso ver la relación que entablaba Chico con esos niños. Parece que sabía cuándo un niño lo estaba montando y lo cuidada, nunca hubo un accidente", recordó visiblemente emocionado su actual cuidador.
Chico también aprendió a realizar algunos movimientos especiales, los que eran ejecutados en forma pública en algunas presentaciones, como por ejemplo para el Día del Gaucho, de la tradición o jineteadas para recordar al Gral. Gemes. "Es un gran amigo, de todos, por esa razón le celebramos su cumpleaños para el Día del Amigo. Hoy, por su edad, ya no puede hacer nada de lo que hacía, pasa sus días pastando y descansando, pero aún sigue rodeado de niños que se acercan para hacerle una caricia", dice Burgos.
Chico cumplió ayer 33 años, una edad muy avanzada para un equino. Sus movimientos son lentos y su mirada cansada, pero si alguien pronuncia su nombre, él levanta las orejas para ubicar el sonido y con tranco lento se acerca inclinado suavemente la cabeza esperando recibir un mimo.

Fuente: Sergio Tapia - Diario El Tribuno Digital.



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