Expondrán sobre los riesgos del consumo excesivo de sal

Sergio Britos, licenciado en Nutrición, presentará un estudio sobre los hábitos de los argentinos y la ingesta de alimentos ricos en sodio, vinculados con el desarrollo de hipertensión arterial.

 Sergio Britos, licenciado en Nutrición y Director del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA) expondrá sobre los riesgos del consumo excesivo de sal durante el Congreso que se desarrolla en el Centro de Convenciones de Limache.


El profesional, junto a Belén Moneda, presentará un estudio sobre los hábitos de los argentinos y la ingesta de alimentos ricos en sodio, vinculados con el desarrollo de hipertensión arterial, uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, enfermedad renal y daño cerebral.

Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, en promedio, los argentinos ingerimos 11,2 g de sal por día, lo que equivale a casi una docena de sobrecitos de sal, cuando la recomendación es de 5 gramos de sal por día.

Desde la organización llaman a tomar conciencia sobre cuánto sodio consumimos y a realizar pequeños cambios en nuestras costumbres, que representen una disminución significativa en la ingesta de sodio, y generan un enorme beneficio en nuestra salud.

Cabe destacar que sin que lo advirtamos, el pan y las galletitas representan buena parte de la ingesta diaria de sodio en nuestra dieta. Reduciendo la cantidad y frecuencia de consumo de pan, embutidos y fiambres, aderezos y quesos, puede reducirse hasta un 45 por ciento la ingesta de sal diaria.

“Por lo que evidencia el relevamiento, reducir el agregado de sal a las comidas en la mesa o durante la cocción no es suficiente, teniendo en cuenta que los alimentos manufacturados representan la principal fuente del sal que ingerimos a diario”, informó el Dr. Felipe Inserra, médico nefrólogo.




Principales conclusiones de “Costumbres de un ComenSAL"

El consumo de pan, galletitas, quesos, carnes procesadas, fiambres y embutidos, mayonesa, sopas/caldos, snacks y gaseosas, aportan unos 1.900 mg de sodio, lo que implica 4,8 g de sal diarios. Un consumo saludable de pan no debería exceder unas 5 rebanadas de pan común o 4 de pan envasado por día.
Además disminuir el consumo de snacks, fiambres y aderezos contribuye, en conjunto, a reducir el 12 por ciento de la ingesta de sodio. Mientras que la reducción del consumo de quesos implica una disminución de hasta 5 por ciento de la sal.

Es poco significativa la reducción de la ingesta de sodio que se lograría cambiando el consumo de agua hacia sus versiones de bajo contenido de sodio. Aprender a leer las etiquetas, priorizar la elección de alimentos y reducir la cantidad y frecuencia de consumo son medidas que pueden generar un impacto significativo en la salud.

La costumbre más arraigada en relación a la frecuencia de consumo es la ingesta de panificados (pan y galletitas), que representa un 41 por ciento de la ingesta diaria de sodio (36% el pan y 5%, las galletitas), sin contabilizar el aporte de la sal de mesa.

El sodio aportado por los quesos promedia un 2% del aporte en la dieta, pero llega al 5% si se le incorpora el agregado de queso rallado a las pastas, hábito que refirió tener el 35% de los encuestados varias veces por semana, y 6 de cada 10 lo hacen al menos 1 vez a la semana.

En segundo lugar, cerca de la mitad de los entrevistados identificó al agregado de aderezos y los consumos de pizza o empanadas, sopas, caldos, fiambres y embutidos como fuentes de sodio aportada por los alimentos.

 
Acerca de la Hipertensión Arterial (HTA)

Accidente cerebrovascular (ACV), aterosclerosis, infarto de miocardio y otras afecciones cardiovasculares, insuficiencia renal y/o deterioro cognitivo prematuro son algunas de las consecuencias que la Hipertensión Arterial puede producirnos.

Es importante aclarar que un valor aislado de presión arterial elevada no es sinónimo de hipertensión arterial. Se requieren dos o más registros elevados en un corto lapso de tiempo para hacer diagnóstico de esta enfermedad.

Los factores que más influyen en el desarrollo de la hipertensión son el sobrepeso, una dieta rica en sal y la falta de actividad física diaria. Otro factor determinante es la carga hereditaria (la presencia de un padre hipertenso aumenta entre 2 y 4 veces la posibilidad que los hijos desarrollen la enfermedad).

Fuente: Parte de prensa

CLAVES

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